Barcelona y Esplugues de Llobregat reforzarán su cooperación para desarrollar el futuro Hospital Clínic en la Diagonal. El proyecto irá acompañado de una gran transformación urbana, con hasta 6.000 nuevas viviendas, aproximadamente la mitad de carácter público. La movilidad será uno de los principales desafíos, ya que el nuevo campus sanitario podría elevar los desplazamientos diarios en la zona hasta cerca de 90.000.
La llegada del nuevo Hospital Clínic a la Diagonal está llamada a modificar profundamente el entorno situado entre Barcelona, Esplugues de Llobregat y L’Hospitalet. No se trata únicamente de trasladar y ampliar un centro sanitario de referencia internacional, sino de crear un nuevo polo de conocimiento, investigación biomédica, vivienda y servicios metropolitanos.
Para afrontar esta operación, los ayuntamientos de Barcelona y Esplugues han acordado elevar su colaboración mediante una Comisión Mixta. Este instrumento permitirá coordinar decisiones urbanísticas, infraestructuras de transporte y equipamientos en una zona donde los límites municipales conviven con necesidades compartidas. La cooperación también será determinante para integrar los nuevos barrios y evitar que el crecimiento genere mayores barreras urbanas.
Una comisión para coordinar el futuro Campus Clínic
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el de Esplugues, Eduard Sanz, han impulsado una estructura estable de cooperación para abordar conjuntamente los proyectos previstos en la frontera entre ambos municipios. La constitución formal del órgano quedó aplazada, pero este trámite no impedirá que los equipos municipales avancen en los trabajos técnicos.
La prioridad será facilitar el desarrollo del Campus Clínic, una actuación que ocupará terrenos situados junto a la avenida Diagonal y que afectará a unas 60 hectáreas. El futuro complejo requerirá una inversión cercana a los 2.000 millones de euros y deberá integrar instalaciones asistenciales, espacios universitarios, áreas de investigación y servicios complementarios.
El proyecto tiene una dimensión metropolitana porque los terrenos y las infraestructuras de su entorno se reparten entre Barcelona, Esplugues y L’Hospitalet de Llobregat. Por este motivo, las administraciones deberán coordinar la planificación del suelo, los accesos y la conexión del campus con otros centros sanitarios y científicos.
El nuevo Clínic también estará relacionado con el polo biomédico proyectado en el sur de L’Hospitalet, cerca del Hospital de Bellvitge. Esta red puede reforzar la posición de Barcelona y su área metropolitana como referente europeo en salud, investigación e innovación biomédica.
Hasta 6.000 nuevas viviendas entre Barcelona y Esplugues
La transformación no se limitará al ámbito sanitario. En los espacios próximos a la frontera municipal existen cinco sectores urbanísticos que podrían sumar hasta 6.000 nuevas viviendas. La previsión es que alrededor de la mitad sean públicas, aunque el número definitivo dependerá de la tramitación y configuración de cada proyecto.
Los principales ámbitos son el Área Residencial Estratégica de Montesa, Finestrelles, el Ecobarri dels Torrents, el Campus Clínic y la Colònia Castells. Estas actuaciones permitirán ampliar el parque residencial en una zona con una elevada demanda y especialmente afectada por las dificultades de acceso a la vivienda.
El Ecobarri dels Torrents, situado en Esplugues, concentra la mayor parte del crecimiento todavía pendiente de definir. La propuesta se encuentra en un proceso participativo y contempla entre 2.700 y 3.800 pisos. Su diseño será decisivo para establecer la cifra total de viviendas que finalmente se construirán.
Los principales desarrollos residenciales
El Área Residencial Estratégica de Montesa prevé unas 2.100 viviendas, algunas de las cuales ya han sido edificadas. En el entorno del futuro Hospital Clínic podrían levantarse entre 800 y 1.100 pisos, mientras que Finestrelles aportaría alrededor de 250. A estas cifras se sumarían unas 300 viviendas en la Colònia Castells, dentro de Barcelona.
La planificación deberá garantizar que los nuevos hogares estén acompañados de escuelas, centros de atención primaria, zonas verdes, comercios y otros servicios de proximidad. La creación de vivienda sin suficientes equipamientos podría aumentar la presión sobre unos barrios que ya reúnen una población considerable.
Esplugues y el distrito barcelonés de Les Corts suman actualmente más de 130.000 habitantes sobre una superficie conjunta de aproximadamente 1.062 hectáreas. El crecimiento residencial y la actividad del campus sanitario añadirán nuevos residentes, trabajadores, estudiantes, pacientes y visitantes.
La movilidad, el gran desafío del nuevo Hospital Clínic
Uno de los retos más complejos será absorber el aumento de los desplazamientos. En el entorno del Hospital Sant Joan de Déu se registran actualmente cerca de 25.000 viajes diarios. El Campus Clínic podría generar otros 65.000, elevando el volumen total hasta aproximadamente 90.000 desplazamientos cada día.
Estas cifras obligan a diseñar una estrategia de movilidad basada principalmente en el transporte público. La respuesta deberá combinar metro, tranvía, autobuses urbanos e interurbanos, itinerarios peatonales y vías ciclistas. El objetivo es evitar que la incorporación de miles de usuarios diarios se traduzca en más congestión y contaminación.
Entre las actuaciones consideradas destaca la ampliación de la línea 3 del metro, una infraestructura reclamada para conectar mejor Barcelona con Esplugues y dar servicio a los grandes equipamientos sanitarios de la zona. La red de tranvía y las líneas de autobús también deberán adaptarse a las nuevas necesidades.
Los carriles bici y los recorridos a pie tendrán un papel complementario, especialmente en las conexiones de corta distancia. La creación de accesos seguros y continuos permitirá unir los barrios próximos con los hospitales, las universidades y las futuras áreas residenciales.
Una nueva área intermodal en el eje de la Diagonal
Barcelona y Esplugues plantean crear un espacio intermodal capaz de ordenar los diferentes medios de transporte y facilitar los transbordos. Esta infraestructura resultará esencial para que pacientes, profesionales y residentes puedan llegar al campus sin depender del vehículo privado.
La transformación tendrá que coordinarse con otros cambios previstos en el entorno, entre ellos el impacto del Espai Barça. La culminación de este proyecto podría generar los primeros incrementos relevantes de movilidad durante los próximos tres o cuatro años, antes incluso de la entrada en funcionamiento del nuevo hospital.
La planificación anticipada será fundamental. Las nuevas conexiones deben estar disponibles cuando comiencen a crecer los desplazamientos y no después de que aparezcan los problemas de saturación. También será necesario revisar frecuencias, recorridos y capacidad del transporte público durante las distintas fases de construcción.
Transformar la Diagonal y la ronda de Dalt
El proyecto ofrece además la oportunidad de eliminar algunas de las barreras urbanas que separan Barcelona y Esplugues. Una de las actuaciones más relevantes sería la remodelación del nudo entre la avenida Diagonal y la ronda de Dalt, actualmente dominado por grandes infraestructuras viarias.
La intención es convertir este punto en un entorno más accesible, permeable y amable para los peatones. La reorganización de los enlaces podría liberar suelo destinado a viviendas, oficinas, zonas verdes o equipamientos públicos, además de mejorar la continuidad urbana entre los municipios.
Esta intervención permitiría redefinir una frontera administrativa que, en la práctica, funciona como un único espacio metropolitano. Los desplazamientos laborales, sanitarios, educativos y comerciales superan cada día los límites municipales, por lo que las soluciones necesitan una perspectiva conjunta.
Un proyecto estratégico para la Barcelona metropolitana
El futuro Hospital Clínic representa mucho más que una nueva infraestructura sanitaria. Su construcción actuará como motor de una operación que combina vivienda pública, investigación, transporte sostenible y regeneración urbana. La magnitud del proyecto exigirá acuerdos duraderos entre ayuntamientos, administraciones supramunicipales y responsables sanitarios.
La Comisión Mixta deberá convertir las previsiones en calendarios concretos, determinar prioridades y asegurar que el desarrollo residencial avance de forma equilibrada. También tendrá que garantizar que las infraestructuras de movilidad estén dimensionadas para responder al crecimiento esperado.
Si la coordinación funciona, el eje comprendido entre Les Corts, Esplugues y L’Hospitalet puede convertirse en uno de los principales polos sanitarios y científicos del sur de Europa. El reto será aprovechar esta inversión para crear barrios conectados, asequibles y sostenibles, capaces de integrar el futuro Clínic en una ciudad metropolitana más cohesionada.

