Fernando Alonso podría regresar al Rally Dakar en 2027 con un prototipo vinculado a Aston Martin y preparado por Prodrive. El ambicioso proyecto también situaría a Sébastien Loeb al volante de un segundo vehículo y a Marc Coma como copiloto del asturiano. Por ahora, la operación no ha sido confirmada oficialmente y la sede definitiva de la competición también permanece pendiente.
El posible retorno de Fernando Alonso al Dakar ha despertado una enorme expectación en el mundo del automovilismo. El piloto español ya participó en la prueba en 2020, cuando completó una exigente experiencia con Toyota y demostró su capacidad para adaptarse a una disciplina muy diferente de la Fórmula 1.
La nueva aventura tendría un ingrediente especialmente atractivo: la entrada de Aston Martin en el Dakar 2027 mediante una estructura gestionada por Prodrive. Sin embargo, todavía no existe un anuncio formal por parte del piloto, de la marca británica o del equipo, por lo que el proyecto debe considerarse una posibilidad en desarrollo y no una participación cerrada.
Fernando Alonso podría volver al Dakar en 2027
La presencia de Alonso en el rally más duro del mundo encajaría con su conocida ambición por competir en diferentes categorías. Después de ganar dos campeonatos de Fórmula 1, las 24 Horas de Le Mans y el Mundial de Resistencia, el asturiano ha buscado desafíos alejados de los circuitos tradicionales, incluida su participación en las 500 Millas de Indianápolis.
El Dakar representa uno de los grandes retos que todavía figuran en su horizonte deportivo. En su primera participación, celebrada en Arabia Saudí en 2020, Alonso terminó la carrera pese a su limitada experiencia sobre dunas, navegación y terrenos abiertos. Aquel resultado confirmó que podía ser competitivo en los raids, aunque luchar por la victoria exige una preparación específica y un vehículo de primer nivel.
La supuesta propuesta para 2027 contaría con esos elementos. Alonso pilotaría un coche desarrollado a partir de una plataforma ganadora y tendría a su lado a Marc Coma, uno de los nombres más importantes de la historia reciente del Dakar. La experiencia del catalán en navegación y gestión de carrera sería fundamental para afrontar las etapas más complejas.
Prodrive, pieza clave del posible proyecto de Aston Martin
La operación estaría impulsada por David Richards, fundador y responsable de Prodrive, una compañía con amplia experiencia en competición internacional. La estructura británica ha participado en distintas disciplinas y conoce bien las necesidades técnicas, logísticas y deportivas del Dakar.
El plan contemplaría aprovechar los Dacia Sandrider desarrollados por Prodrive y adaptar su imagen a Aston Martin. Estos vehículos recibirían mejoras antes de competir bajo la identidad de la marca británica. No obstante, aún está por aclarar cómo se articularía la participación, qué grado de implicación tendría el fabricante y si se trataría de un programa oficial o de una iniciativa gestionada externamente.
Una eventual llegada de Aston Martin supondría un importante movimiento publicitario. La marca ya cuenta con una fuerte presencia en la Fórmula 1 y podría ampliar su proyección internacional mediante una competición que combina resistencia, aventura, tecnología y exposición mediática.
Para Alonso, además, sería una manera de prolongar su relación con la compañía más allá de los grandes premios. El piloto ha renovado su compromiso con el proyecto de Fórmula 1, pero una participación paralela en el Dakar requeriría una planificación cuidadosa para evitar interferencias con su preparación para la temporada.
Un prototipo con una base competitiva
Partir de un vehículo probado permitiría reducir los tiempos de desarrollo y concentrar el trabajo en la fiabilidad, la puesta a punto y la adaptación de los pilotos. En el Dakar, la velocidad es importante, pero también lo son la resistencia mecánica, la capacidad para superar imprevistos y la regularidad durante miles de kilómetros.
El coche tendría que ajustarse a la reglamentación correspondiente y completar un programa de pruebas exigente. Alonso también necesitaría disputar alguna carrera previa para recuperar sensaciones sobre tierra, arena y dunas. La navegación, el tráfico fuera de pista y los cambios constantes del terreno convierten cada jornada en un desafío distinto.
Sébastien Loeb, el otro gran nombre de la alineación
El segundo vehículo estaría reservado para Sébastien Loeb, nueve veces campeón del Mundial de Rallys y uno de los pilotos más versátiles de su generación. El francés posee una amplia experiencia en el Dakar y ha peleado en varias ocasiones por el triunfo, aunque la victoria absoluta continúa entre sus objetivos pendientes.
Una pareja formada por Alonso y Loeb aportaría enorme repercusión al proyecto. Ambos representan perfiles diferentes, pero comparten una excepcional capacidad de adaptación. El español llegaría con su experiencia en circuitos, resistencia y una primera participación dakariana, mientras que el francés ofrecería un profundo conocimiento de los rallys y las carreras campo a través.
Más allá del impacto comercial, disponer de dos pilotos de ese nivel permitiría recopilar información técnica de gran valor. Sus observaciones podrían acelerar el desarrollo del prototipo y ayudar a Prodrive a detectar problemas antes del comienzo de la competición.
Marc Coma volvería a acompañar a Fernando Alonso
La posible presencia de Marc Coma como copiloto de Alonso reforzaría notablemente la candidatura. El expiloto de motos ganó cinco veces el Dakar y, tras retirarse de la competición sobre dos ruedas, trasladó su experiencia a funciones deportivas y de navegación.
Alonso y Coma ya compartieron habitáculo en 2020. Su relación fue progresando durante la preparación y a lo largo de la carrera, en la que tuvieron que superar errores, averías y accidentes. Recuperar esa pareja permitiría retomar un trabajo previo y evitar un proceso de adaptación desde cero.
En un raid de estas características, la comunicación entre piloto y copiloto resulta decisiva. Coma tendría que interpretar el libro de ruta, anticipar peligros y mantener el rumbo en zonas sin referencias claras. Alonso, por su parte, debería gestionar el ritmo sin comprometer la mecánica ni asumir riesgos innecesarios.
El Dakar 2027 también tiene pendiente su escenario
La edición de 2027 fue planteada inicialmente para disputarse entre el 2 y el 13 de enero, con salida y llegada en Yeda. El recorrido previsto incluiría 13 etapas y aproximadamente 5.320 kilómetros, aunque estos datos podrían cambiar antes de la presentación definitiva.
La continuidad de la prueba en Arabia Saudí estaría condicionada por la situación geopolítica de la región. Ante cualquier problema de seguridad, la organización tendría que estudiar alternativas capaces de albergar una competición de semejante magnitud.
Marruecos aparece como una posible sede alternativa por su experiencia en grandes raids, la variedad de sus terrenos y la disponibilidad de zonas desérticas. El país africano ha acogido numerosas pruebas de preparación y cuenta con paisajes adecuados para diseñar etapas rápidas, técnicas y exigentes.
Un cambio de sede afectaría a los equipos, ya que las características del terreno influyen directamente en la configuración de los coches, los neumáticos y la estrategia. También obligaría a revisar la logística, los campamentos, los desplazamientos y los planes de asistencia.
Un proyecto atractivo, pero todavía sin confirmación
La posibilidad de ver a Fernando Alonso con Aston Martin en el Dakar reúne todos los elementos para convertirse en uno de los grandes acontecimientos del automovilismo: una estrella mundial, una marca histórica, un preparador experimentado y un desafío deportivo de máxima dificultad.
Sin embargo, conviene mantener la cautela. No existe una confirmación oficial de Alonso, Aston Martin o Prodrive que garantice la participación. Tampoco se conocen detalles sobre el calendario de pruebas, los patrocinadores, la estructura técnica o la denominación final de los vehículos.
Si el proyecto avanza, los próximos meses deberían aportar anuncios concretos y apariciones del coche en sesiones de desarrollo. Hasta entonces, el regreso de Alonso al Dakar 2027 continúa siendo una posibilidad de enorme interés, pero pendiente de los acuerdos definitivos y de la confirmación del escenario donde se celebrará la carrera.

